Cultura Sariri

Islas Mentawai, Indonesia

Vivir junto con la tribu Mentawai
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La tribu Mentwai vivia originalmente en un pequeño grupo de islas llamado Islas Mentawai, las mismas están ubicadas al sur oeste de la gran isla de Sumatra y pertenecen hoy en día a Indonesia. Actualmente la tribu solo vive en las selvas de Pulau Siberut, la mayor isla del archipiélago. Aun hoy los miembros de la tribu son cazadores recolectores, tomando de la naturaleza lo esencial para vivir. Para llegar a su lugar de residencia viajamos en un pequeño bote de madera desde el puerto principal de la isla por un rio durante dos horas. Al finalizar el trecho en bote nos adentramos en una selva pantanosa como nunca habíamos visto en nuestras vidas! Las dos horas de caminata si que fueron arduas... armados solo con nuestras recién compradas botas de goma iniciamos un angosto sendero de arboles y ramas taladas. El sendero existe por una razón: pisar fuera de el es sinonimo a hundirse en barro hasta la cintura. Al calor se le suman las sanguijuelas!!! Una caminata sin dudas desafiante pero no nos dejamos desanimar y seguimos hasta destino, lo que nos aguarda hace valer cada gota de transpiración y cada chapuzón en arenas movedizas. Despues de caminar al rededor de dos horas el sendero llego a su fin, nos topamos con un claro en la selva en el cual destacaba una gran choza de madera. Esta "choza" es llamada Uma por los locales, elevada del suelo para evitar las inundaciones. Esta gigantesca casa es hogar de nuestro anfitrión Toikot. Los Mentawai no cuentan sus años pero calculamos que Toikot debe rondar los 75. El es bajito, viste solamente un taparrabo hecho con corteza de árbol y tiene todo el cuerpo tatuado. Desde el primer momento y hasta el ultimo Toikot fue un cariñoso maestro, el fue nuestro nexo con su cultura. Toikot es un chaman, Los chamanes son los encargados de la continuidad de la tradición y el legado cultural Mentawai ademas son los lideres de la tribu.

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Al no poseer escritura todas las enseñanzas del pueblo se transmiten oralmente de generación en generación. Los chamanes aprenden canciones, las cuales describen desde cómo reconocer arboles y sus propiedades hasta como invocar espíritus. Cualquier hombre de la tribu puede convertirse en chaman si lo desea, para esto debe darle una ofrenda a un chaman que este dispuesto a enseñarle. En nuestra primera noche en la isla pudimos asistir a un casamiento Mentawai. allí vimos como dos chamanes le transmitían el conocimiento a un aprendiz. Al escuchar sus tres voces entonar al unisono un ritmo calmo y constante no pudimos mas que sentirnos honrados de ser testigos de esta cultura unica y maravillosa. El camino del aprendiz es largo, la mayoría termina su preparación chamánica cuando ya es muy mayor. Una forma muy sencilla de reconocer a un chaman es mirándole las manos, estas suelen estar tatuadas lo que representa la santidad de sus manos, capaces de curar y de trascender al mundo espiritual. Durante nuestra estadia con Toikot pudimos escucharlo cantar, nos canto las mismas canciones que su pueblo canta hace miles de años y cuyas melodías siempre resonaran en nuestro ser.

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En nuestros 5 dias viviendo codo a codo con la tribu comprendimos realmente lo que significa una tribu cazadora recolectora. Los Mentawai conocen muy bien el entorno que los rodea y su sabiduría consiste en saber vivir armoniosamente con el. Es de la selva que consiguen su alimento y los elementos para su supervivencia. Cada dia nos internábamos por senderos pantanosos en la selva con el fin de aprender algo nuevo. Toikot es nuestro guia, el recorre kilometros de selva y memoriza caminos de una forma sorprendente. Un dia nos llevo por un sendero hasta que encontro el árbol indicado para hacer taparrabos. Con increíble fuerza y destreza talo el árbol, una vez caído lo arrastro hasta un arroyo y allí comenzó a separar la corteza y tratarla con herramientas especiales para lograr la textura adecuada para usar el material como ropa. Otro dia nos llevo cerca de su casa donde semanas atras había dejado un árbol pudrirse, de el recolectamos gusanos para la cena! Asi fuimos sumergiéndonos al ritmo de vida de la tribu, aprendiendo de sus tradiciones y manera de vivir. Fue una experiencia realmente enriquecedora de la cual aprendimos infinidad de cosas. Conocimos personas únicas con formas de vivir y entender la vida de maneras que jamas habriamos imaginado. Estas diferencias no nos alejaron sino que fueron la "excusa" para acercanos, vivimos durante 5 dias junto a la familia de Toikot quienes nos trataron como integrantes de la tribu.

Usuario: culturasariri
Fecha de visita: Diciembre del 2018